Hoy no sé si me duele, estoy pensando que tal vez valió la pena, que fue un amor de los que nadie podrá comprender porque solo nosotros vivimos allí, llenos de tanta magia que las palabras no alcanzarán a describir lo que sentíamos al vernos, al tocarnos. La vida fue más bonita, sin duda algunos días.
Hoy estoy pensando que tal vez fue solo mi deseo de amar, de sentir algo más allá de la piel, más allá de las palabras, sólo yo, y mis ideas y mis dramas y mis fantasías. Y que como tú lo dijiste no habría valido la pena tomárselo en serio.
No sé qué hago hoy aquí pensando en ti y en el pasado. Tal vez sea que extraño ese impulso de perder la razón y arriesgarlo todo, apostarle a que valiera la pena.
O tal vez por tus gestos… porque se me están olvidando.