Que no siempre puede la razón ponerse por delante, si, han sido años a tu lado, viéndote sonreír al ritmo de cualquier tontería, viéndonos llorar juntos sin poder continuar la lectura a causa de los ojos nublados, que los recuerdos que se quedan dentro de mi son siempre los mejores, recuerdo haberte encontrado en el bus de camino a casa luego de haber discutido, recuerdo amanecer a tu lado, feliz, bañarnos y salir a recorrer las calles de algún pueblo que siempre olvido, recuerdo los abrazos, los desayunos en la universidad, los atardeceres que siempre me ponen triste vistos desde una montaña fría, el camino por el rio, la felicidad, la magia.
Que a nadie más le parece motivo de llanto, el atropello a una persona, a un animalito, “demasiado sensible”, me dicen ahora, o dicen que ando deprimida y solo podría compartir esto contigo, pero ya no estoy más a tu lado.
Sigo viendo tu muñequito en verde y eso me alivia, seguimos en el mismo mundo, viviendo lo mismo, frente a la misma pantalla, por la que casi alcanzo a tocarte, pero ¿qué va a pasar cuándo ya no lo vea?
Que a nadie más le parece motivo de llanto, el atropello a una persona, a un animalito, “demasiado sensible”, me dicen ahora, o dicen que ando deprimida y solo podría compartir esto contigo, pero ya no estoy más a tu lado.
Sigo viendo tu muñequito en verde y eso me alivia, seguimos en el mismo mundo, viviendo lo mismo, frente a la misma pantalla, por la que casi alcanzo a tocarte, pero ¿qué va a pasar cuándo ya no lo vea?
