Pongamos que hablo del señor de traje (el que ahora conduce un bonito auto color gris y al que amaba cuando caminaba el día entero y llegábamos exhaustos y felices a sacarnos los zapatos y masajearnos los pies, o cuando lo encontraba en la última banca del autobús de regreso a casa).
Cómo estoy segura de que la vida y su incapacidad para perder en los juegos de azar o de amor, volverán a enfrentarnos cara a cara, decidí tener a mano un chaleco antibalas o al menos una respuesta rápida. Y los tengo, ahora, además de tener una colección de razones para dispararle antes de permitirle siquiera cualquier intento de defensa.
Dedique mis pequeñas vacaciones a hacer un curso intensivo para insensibilizarme ante su mirada o cualquier fragmento de su ser, pero al tiempo tuve que preescribirme unas altas dosis de sensibilidad por todo lo demás que no tenga relación con el, sobra decir que quiero eliminar de mi vida toda su frialdad y cinismo, pero no pienso pagar el precio de convertirme en ello.
Hay palabras que me gusta reciclar y que por estos días permanecen sobre mi escritorio, palabras que estaría ansiosa por compartir contigo de no haberme convencido que no merece la pena. (Del Dr. Hugo Marietán) “Tal vez el busque detrás de las máscaras, de la imagen, de la 'persona', al 'animalito' deseoso y encerrado que todos llevamos dentro y lo anime a participar en un juego ambivalente de satisfacciones y angustias”. Pongamos que hablo del señor de traje.
Dedique mis pequeñas vacaciones a hacer un curso intensivo para insensibilizarme ante su mirada o cualquier fragmento de su ser, pero al tiempo tuve que preescribirme unas altas dosis de sensibilidad por todo lo demás que no tenga relación con el, sobra decir que quiero eliminar de mi vida toda su frialdad y cinismo, pero no pienso pagar el precio de convertirme en ello.
Hay palabras que me gusta reciclar y que por estos días permanecen sobre mi escritorio, palabras que estaría ansiosa por compartir contigo de no haberme convencido que no merece la pena. (Del Dr. Hugo Marietán) “Tal vez el busque detrás de las máscaras, de la imagen, de la 'persona', al 'animalito' deseoso y encerrado que todos llevamos dentro y lo anime a participar en un juego ambivalente de satisfacciones y angustias”. Pongamos que hablo del señor de traje.
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